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El Barça firmó una primera parte cómoda que parecía más un entrenamiento que un partido de Liga. Los getafenses sólo hicieron ruido durante los primeros compases de la primera parte en ese espacio de tiempo en que los azulgranas se asientan en el partido y van cogiendo ritmo poco a poco. A los cuatro minutos, Villa, ansioso por marcar y callar bocas, enviaba el esférico por encima del travesaño después de un pase de Iniesta. Calentaba motores el asturiano, protagonista esta tarde. Por su parte, el equipo culé empezaba a presionar y a asfixiar al Getafe para impedir que creara juego, algo que no le costó demasiado. Los madrileños fueron de más a menos quedando casi diluidos a medida que pasaban los minutos. A los once minutos Messi, el otro protagonista, recibía una asistencia de Alves, muy libre sin la presión de Manu del Moral, dentro del área al tiempo que un defensa getafense intentaba desestabilizarle. El argentino, demasiado centrado en marcar, no se tiraba. Si lo hubiera hecho, habrían pitado penalti claro.

La conexión Villa-Messi  funciona

Diez minutos después, Codina salvaba a su equipo del primer gol al coger a tiempo un balón que se le había escurrido en dirección a la portería. Un descuido salvado a tiempo, pero que se convertía en la antesala del primer tanto. Un minuto después, Messi, de nuevo, aprovechaba un pase abierto de Villa a la derecha al no ver claro el disparo y el argentino, a la carrera, enviaba el balón al fondo de la red. Este gol suponía la enésima colaboración entre el Guaje y el argentino, algo a lo que no cuesta acostumbrarse.

Villa calla bocas

Por su parte, Villa continuaba con su guerra. Colaboraba, ayudaba y creaba ocasiones propicias para ampliar el resultado, pero, una vez más, la mala suerte se cernía sobre el asturiano entre fallos y jugadas anuladas por fueras de juego. Pero la fortuna, por fin, le sonrió en el minuto 34 cuando, metiéndose entre dos defensas, batía a Codina gracias a otro pase de Messi, El “Guaje” se deshacía así de las críticas y se reivindicaba una vez más. A partir de ahí, el partido se volvió, más si cabe, un monólogo del Barça. El juego se desarrollaba enteramente en el campo del Getafe quienes veían, impotentes, como Codina se erigía en la figura salvadora de su equipo evitando ir al vestuario con más de dos goles en contra.

Pedro marca el gol afortunado de la jornada

Tras el descanso la historia se repitió. Cabe destacar la incursión de Miku en el área de Valdés que bloqueaba el ataque, siendo la ocasión más clara de los getafenses. Aún así, el Barça seguía su presión y buscaba el tercer gol. Messi lo intentaba en el minuto 55 con un remate de pecho que casi sorprendía al portero rival, pero que desviaba un defensa. Pero diez minutos después se producía uno de los errores garrafales más sentidos por la zaga getafense. Un inocente saque de portería se convertía en el tercer gol del Barça al servir la pillería de Messi ante el Cata Díaz. El argentino aprovechaba la poca atención del jugador mientras recibía el pase de Codina para quitársela, mientras Pedro, muy atento, regateaba al portero y enviaba el esférico dentro de la portería. El Barça sentenciaba el encuentro a pocos minutos del comienzo de la segunda parte.

Juego duro del Getafe

Aún esa sensación de tener el partido controlado, los azulgranas siguieron buscando el gol. Tal ambiente se truncó en el momento en que Piqué vio la segunda amarilla por tocar con la mano el balón y se pitó penalti. Manu del Moral transformó el tanto y provocó que el Getafe se viniera arriba y pensara en plantar cara a un Barça asentado en el partido. Ante la impotencia de no poder crear ocasiones, los getafenses tiraron por la vía rápida de las faltas. El juego duro se impuso desluciendo todo el juego vivido hasta ese momento. Por su parte, Messi lo intentaba sin la suerte de antes, al igual que Pedro. Incluso Arizmendi gozó de una ocasión cerca del minuto 85  tras un fallo de Mascherano terminando en un uno contra uno ante Valdés. El encuentro terminaba con una clara victoria de los azulgranas ante un rival que se apagó demasiado pronto y que revivió en los últimos envistes del partido, pero sin concluir.

Fuente: elmundodeportivo.es