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Hubo una época (1997-98) en la que a ambos molestaban soberanamente las continuas comparaciones. Se tenían en alta estima mutua, se respetaban, pero el mundo se empeñaba en enfrentarles. Xavi iba a entrenar con el primer equipo en los Ferrocarriles de la Generalitat y empezaba a disputarle el sitio al capitán Guardiola. El egarense ha reconocido en múltiples ocasiones que aquella etiqueta de ‘el sustituto de Pep’ le acabó desquiciando y, el mismo Guardiola, atendía impotente a como los rumores sobre su persona y su futuro circulaban a su alrededor sin él poder hacer nada para acallarlos.

Guardiola acabó marchándose tres años después y liberó definitivamente a Xavi del título de heredero al ‘trono del ‘4’ del Camp Nou’. Nunca más se escuchó sobre la cansina comparación y ambos personajes siguieron por su camino. Pero el vínculo entre Xavi y Pep no se ha quebrado jamás. De hecho, cada vez parece más fuerte y persistente.

Resulta paradójico, pero por mucho que al de Terrassa le irritase que todo el mundo le pusiese delante del espejo de Guardiola, hace un tiempo que él se empeña en seguir sus pasos, su estilo, sus conductas, a pies juntillas. Eso sí, más fuera de los terrenos de juego que dentro. Con el balón en los pies, la carrera de Xavi ha superado de largo todo lo logrado por el ‘Noi de Santpedor’. Pero en el terreno de lo social, de lo emocional, el ‘6’ azulgrana calca los patrones por los que se ha ido rigiendo Pep a lo largo de los años.

A Guardiola se le recuerda aquella frase mítica a Losantos Omar en el Bernabéu -“has jugado con los sentimientos de un pueblo”- tras anularle aquel gol a Rivaldo.   Y Xavi es hoy en día quien dirige los diálogos, a veces de forma un tanto airada, con todos los trencillas que dirigen al Barça. A Guardiola muchos ya le auguraban un horizonte como técnico por la manera en la que dirigía a sus equipos desde dentro de la cancha. Y no pocos ya han designado a Xavi como futuro inquilino del banquillo del Camp Nou. A Guardiola se le conoce en Catalunya como el ‘gurú’. Él toma la temperatura a toda la actualidad azulgrana para decidir cuántos grados debe marcar el termómetro. Y Xavi, últimamente, parece enfrascado en compartir con su técnico ese rol.

En una entrevista en el programa ‘One to one’ de Eurosport, Xavi ha sentenciado que Cesc acabará llegando al Barça “porque es su deseo”. El ‘8’ de la ‘Roja’ incluso se muestra complacido con la idea de que Fàbregas acabe asumiendo su lugar en el Barça cuando el egarense enfile su retirada. Xavi ha marcado el guión, le ha pedido prestada la gorra de patrón de la embarcación a Guardiola y, como éste hiciera en su momento (dijo que Xavi le jubilaría y que Iniesta haría lo propio con los dos), ha otorgado a Cesc mando en plaza en el Camp Nou.

Pep y Xavi. Xavi y Pep. Anverso y reverso de la misma moneda.

Fuente: Donbalon.com