Etiquetas

, , , ,

Arsenal y Barça juegan partidos paralelos. El futbolístico es la Champions, en los despachos se juega el partido del futuro. Cesc, Thiago Alcántara, Jon Toral y el debut de Ignasi Miquel. Wenger dice no necesitar el dinero. Tiene sustituto en Wilshere, Aaron Ramsey vuelve de la grave lesión tras la entrada de Shawcross, y Cesc será vendido para cuadrar las cuentas en un escenario de lucha entre propietarios para tener el control de la sociedad donde Wenger es segunda opción tras las expectativas de plusvalía. Denilson, el brasileño que habla más que juega, ha declarado que Cesc no es un líder sino el portador del brazalete. El jugador, tras la errónea exposición en el verano pasado, mantiene su fidelidad. Está como loco por juntarse a Piqué y a Messi, tocarla junto a Iniesta y buscar la compenetración con Xavi. En el banquillo, Guardiola, su ídolo.

El precio rondará el tope máximo que tiene el Barça para invertir. Con la llegada de Rosell se ha producido un escalado en los ingresos, a la par se gestiona la reducción del gasto. En las tablas, el resultante es el mismo: el Barça puede disponer de un 10% de los ingresos más ventas para realizar inversiones por traspaso. Este verano serán 40 millones más las ventas. La renovación de Alves condiciona toda la estrategia de gestión.

Laporta lo tenía claro, con Cesc sólo había que ir y poner el dinero. Rosell sabe lo mismo y ambos sucumben al deseo de Guardiola de vestir a Fábregas de azulgrana. Esta temporada Xavi acusa la lesión y la sobrecarga de partidos. Su rendimiento ha bajado, no es sencillo rendir con ausencia de pretemporada, distorsión del ritmo por tratamiento de la lesión y acumulación de exigencia en el ciclo Guardiola. El próximo verano es el último para Xavi como punto de inflexión. Podrá descansar, cargar baterías y darle a su cuerpo la pausa necesaria para ganar.

El curso 11/12 Xavi compartirá con Cesc la jefatura, situación nada problemática vista la evolución de la dupla Xavi – Iniesta en la medular. A partir de ahí empieza otra vez la locura, Barça, Eurocopa, Confederaciones y Mundial hasta que el cuerpo aguante. Será el cuarto ciclo de Xavi desde su debut. Guardiola sabe que necesita sí o sí a Cesc, que Xavi pasará a ser un jugador cualitativo más que cuantitativo y que si un jugador de La Masía tiene que volar al Emirates, este no será en ninguno de los casos Sergi Roberto.

Futbolitis – Marcos López