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1. El Real Madrid se encontró con una ventaja de dos goles en apenas unos minutos. Dos jugadas aisladas, un penalti claro por mano de Alaba (la auténtica revelación del Bayern en esta eliminatoria) y una jugada de lujo con asistencia de Özil y perfecta definición de Cristiano Ronaldo. El sueño de la décima estaba más cerca.

2. El Bayern a pesar del golpe recibido se hizo dueño del balón completando un gran encuentro. Toni Kross se multiplicó en el medio del campo brillando con luz propia. Mario Gómez demostró que no es un ‘tanque’. A pesar de su envergadura, tuvo mucha movilidad y fue una auténtica pesadilla para Pepe. El penalti cometido por el portugués así lo demuestra.

3. En la segunda parte, ambos equipos bajaron físicamente y Mourinho tardó demasiado en mover el banquillo. El Bayern acumulaba jugadores en el centro del campo mientras que Xabi Alonso y Khedira no daban a basto. Di María estuvo desaparecido y Granero no entró hasta en la prórroga. Un nombre quedó marcado: Kaká. El brasileño estuvo desconocido, sin confianza, sin aportar nada al equipo. Su futuro está lejos del Bernabéu aunque es casi imposible que el conjunto blanco vuelva a recuperar la inversión realizada.

4. La lotería de los penaltis. No es una buena opción jugarse la clasificación para una final de la Champions League desde la tanda de penaltis. Para Mourinho, sí. Cristiano, Kaká y Sergio Ramos fallaron sus lanzamientos a pesar de que Casillas detuvo dos. Premiar su valentía para lanzar en un momento con mucha tensión y con tanto en juego.

5. Mourinho. Sin atisbo de ninguna autocrítica. Nada nuevo no escuchar esa palabra en el vocabulario del entrenador portugués. Eso sí, se volvió a quejar del calendario, de que están solos, de que nunca olvida a su eterno rival y recordó otra vez más su mejor concepto: el “pseudomadridismo“. No existe mejor definición como la que apunta el periodista Jose Joaquín Brotons a través de Twitter: “Un pseudomadridista es un socio, aficionado o seguidor del Real Madrid que era madridista antes de que llegara Mourinho.”

Mourinho debería preocuparse más en dejar de lado las conspiraciones, los arbitrajes y los calendarios y centrarse en su tarea como entrenador y manager general del Real Madrid. Ninguno de sus fichajes jugó ni un minuto en el partido de vuelta y varios jugadores, entre ellos Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo han llegado totalmente fundidos a final de temporada. Acertó en el planteamiento del Camp Nou que le valió la Liga pero se quedó sin respuesta táctica ante el Bayern, tanto en la ida como en la vuelta. Su excesivo conservadurismo le ha vuelto a pasar una mala jugada.

Por otra parte, sí que confirmó que seguirá la próxima temporada. En el ADN de Mourinho no cabe la derrota y mucho menos salir como perdedor de un club de la grandeza del Real Madrid. Su objetivo seguirá siendo conseguir su tercera Champions League con tres equipos diferentes. Una nueva medalla a sumar en su curriculum. Está por ver si lo conseguirá.

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