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Tito Vilanova tiene una misión que cumplir en este inicio de temporada: recuperar a Cesc Fàbregas. El jugador de Arenys fue el fichaje estrella del equipo azulgrana el pasado año junto al chileno Alexis Sánchez. El precio de su traspaso, más de 30 millones de euros, fue muy discutido entre la afición ya que lo veía como un precio excesivo a pagar por un jugador hecho en la Masía y que no venía como titular indiscutible.

El rol que ha tenido que cumplir Cesc en el Barça nada tiene que ver con el que ha desarrollado en el Arsenal. En el conjunto inglés era el auténtico líder, un capitán indiscutible bajo la tutela permanente de un Wenger que mejoró de forma exponencial sus prestaciones en el campo. La falta de títulos llevó a Cesc a volver a su casa.

En el Barça juegan tres de los mejores futbolistas del momento: Xavi, Iniesta y Messi. Curiosamente, son competencia directa para Cesc ya que los tres juegan en posiciones que podrían ser ocupadas por él mismo. Guardiola, en su último año de entrenador, intentó cambiar el esquema táctico (del 4-3-3 al 3-4-3) en parte para poder incluir a Cesc en el sistema de juego del equipo. El de Santpedor explotó de forma excelente sus cualidades goleadoras: salía casi a gol por partido en el inicio de la temporada. Si ninguna duda la posición ideal para que pueda desplegar todo su juego es la de falso nueve ya que le permite permutar varias posiciones en el terreno de juego y sobretodo hacer efectiva su gran llegada a gol. En esa posición brilló sin ninguna duda en la última Eurocopa con un Del Bosque que confió plenamente en él.

Si Tito continua confiando en el 4-3-3, Cesc tiene cabida como interior o como falso nueve. En la primera, Xavi e Iniesta ya tienen los automatismos del juego en la cabeza y saben jugar de memoria en esa posición. En la segunda, Messi simplemente es indiscutible. Otra posibilidad que puede tener el entrenador del Barça es la de situar a Iniesta por banda izquierda, donde ya ha demostrado su capacidad para el desborde y el desequilibrio, y juntar a la dupla Xavi-Cesc en el medio. De momento, Tito no ha cambiado a Iniesta a esa posición y sigue confiando en jugar con dos extremos bien abiertos que faciliten el juego ofensivo del equipo (Alexis-Pedro-Tello).

Será interesante ver como Tito maneja esta situación los próximos meses ya que nadie duda de la calidad técnica que atesora Cesc de la misma forma que es justo indicar que en este inicio de temporada no ha rendido al nivel esperado. Su juventud es un auténtico valor para un futbolista que lo ha ganado todo con la selección española pero que a nivel de club no ha conseguido ganar ninguna Liga ni Champions League, los títulos más importantes. El futuro del Barça también ha de pasar por Cesc.

Artículo publicado para @Banquilleros.